Parezco la eterna protestona, pero la verdad es que hay algunas cosas y situaciones que claman al cielo. Recuerdo cuando instalaron la cita previa para ir al médico de cabecera: ¡ qué alegría ya no tendremos que esperar! – nos dijimos muchos.
Angelitos crédulos me digo yo ahora , los muchos días de observación , me han hecho llegar a algunas conjeturas…
-Creo que citan para la misma hora a un mínimo de cuatro personas, por si no aparecen – pienso, pero…¿ y si van…? Si van , que van siempre se acumulan los unos encima de los otros , o sea que como no seas el primero después has de ir progresivamente retrasado , como seas la última no te toca seguro ya que te sales de las horas del médico.
Hace un par de días llegué a la propia hora y para mi sorpresa solamente tenía una pareja delante de mí, me froté las manos:
- En quince minutos estoy fuera, pensé.
Mejor que no me hubiera frotado nada tardaron en la visita exactamente cincuenta minutos, casi me desespero esperando – valga la redundancia- a punto estuve de entrar para ver si habían muerto los tres de un virus repentino. En fin que cuando me tocó a mí ya había olvidado a que iba… y el médico me miró con cara de santo y me dijo:
-Se me ha estropeado el ordenador, no puedo hacerle recetas , habrá de venir otro día.
No dije ni mu, salí pensando para mis adentros: ¿qué hago, lo mato, le aplaudo…?
En fin amigos son cosas de esas que pasan todos los días, o mejor UN DÍA SI Y OTRO TAMBIÉN.
Abrazos para todos desde el mar.
Lola Bertrand
Angelitos crédulos me digo yo ahora , los muchos días de observación , me han hecho llegar a algunas conjeturas…
-Creo que citan para la misma hora a un mínimo de cuatro personas, por si no aparecen – pienso, pero…¿ y si van…? Si van , que van siempre se acumulan los unos encima de los otros , o sea que como no seas el primero después has de ir progresivamente retrasado , como seas la última no te toca seguro ya que te sales de las horas del médico.
Hace un par de días llegué a la propia hora y para mi sorpresa solamente tenía una pareja delante de mí, me froté las manos:
- En quince minutos estoy fuera, pensé.
Mejor que no me hubiera frotado nada tardaron en la visita exactamente cincuenta minutos, casi me desespero esperando – valga la redundancia- a punto estuve de entrar para ver si habían muerto los tres de un virus repentino. En fin que cuando me tocó a mí ya había olvidado a que iba… y el médico me miró con cara de santo y me dijo:
-Se me ha estropeado el ordenador, no puedo hacerle recetas , habrá de venir otro día.
No dije ni mu, salí pensando para mis adentros: ¿qué hago, lo mato, le aplaudo…?
En fin amigos son cosas de esas que pasan todos los días, o mejor UN DÍA SI Y OTRO TAMBIÉN.
Abrazos para todos desde el mar.
Lola Bertrand
12 comentarios:
Pues sí que tienes razón, Lola, pero solo nos queda aguantarnos...
Abrazos
Eva
JO! aguantar y aguantar.... que más podemos hacer..
que rabia! de verdad!..
abrazos.
Mi padre está esperando aun que le citen para un problema del pie que se le ha curado solo hace 7 meses...
Esto es el cuento de nunca acabar, Lola, lo cierto Lola, es que todos tenemos historias similares.
Abrazos
Anina
Verdades como puños....sigue escribiendo....azpeitia
Esto es el pan nuestro de cada día , lola, todos estamos de alguna manera descontentos.
Saludos
Juanchu
Se acabaron los tiempos de la medicina humanista, Lola, ahora todo es frío, automatizado y metálico.
me gusta la expontaneidad de tus letras , Lola.
Abrazos
Miriam
Tienes razón, Lola. Y además lo he podido comprobar en este tiempo pasado. Si te contara ...
Hola Lola!
Vaya… si que es lió eso de esperar… que fastidio..
Creo que el 80% de nuestra vida se nos va esperando, por eso trato de vivir al maximo el presente (sin caer en excesos eso si..)
…estas enferma?.. espero que no…
-He publicado un nuevo poema, si puedes pasa y comenta.
Que pases un lindo día
nos vemos chica de los abrazos de mar.
Atte Emil
=Desde La Eterna Vigilia=
Buena entrada es un placer leerte.
Saludos
Antonio P.
Desde luego, las estrellitas del blog son lindísimas.
Enhorabuena a la matriarca y a cuidarse, Lola.
Ah, y mis felicitaciones por el Sporting, se lo merece.
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